Versículos bíblicos sobre rib
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre.
Pasajes bíblicos
Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;
Entonces entraron ellos en medio de la casa en hábito de mercaderes de grano, y le hirieron en la quinta costilla. Escapáronse luego Rechâb y Baana su hermano;
Y pondré nervios sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.
Y he aquí otra segunda bestia, semejante á un oso, la cual se puso al un lado, y tenía en su boca tres costillas entre sus dientes; y fuéle dicho así: Levántate, traga carne mucha.
Vestísteme de piel y carne, y cubrísteme de huesos y nervios.
Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada.
Y la carne de ellos será tuya: como el pecho de la mecedura y como la espaldilla derecha, será tuya.
Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres. Y estuvo con él el tiempo de un mes.
Mas Dios le da el cuerpo como quiso, y á cada simiente su propio cuerpo.
Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es la de los hombres, y otra carne la de los animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves.
Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.
El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
Y vinieron á Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida.
Como tú no sabes cuál es el camino del viento, ó cómo se crían los huesos en el vientre de la mujer preñada, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
Séale como vestido con que se cubra, y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él.
Profeticé pues, como me fué mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor, y los huesos se llegaron cada hueso á su hueso.
Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como quiso.
Y todos comieron la misma vianda espiritual;
Ciertamente los montes producen hierba para él: y toda bestia del campo retoza allá.
He aquí que él tomará el río sin inmutarse: y confíase que el Jordán pasará por su boca.
Y después tomó el sebo, y la cola, y todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, y la espaldilla derecha;
Pues tentaron á Dios en su corazón, pidiendo comida á su gusto.
Y VINIERON todas las tribus de Israel á David en Hebrón, y hablaron, diciendo: He aquí nosotros somos tus huesos y tu carne.
Para las esquinas del tabernáculo en los dos lados hizo dos tablas,
Mirad á Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes con el altar?
Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo.
Y como Abner volvió á Hebrón, apartólo Joab al medio de la puerta, hablando con él blandamente, y allí le hirió por la quinta costilla, á causa de la muerte de Asael su hermano, y murió.
Su carne desfallece sin verse, y sus huesos, que antes no se veían, aparecen.
Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de sus riñones.
Se siembra cuerpo animal, resucitará espiritual cuerpo. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.
Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?
El un querubín de esta parte al un cabo, y el otro querubín de la otra parte al otro cabo de la cubierta: hizo los querubines á sus dos cabos.
Junta sus piezas en ella; todas buenas piezas, pierna y espalda; hínchela de huesos escogidos.
¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre según la carne?
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