Versículos bíblicos sobre Unity in Marriage
Lee 50 pasajes sobre Unity in Marriage, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.
Pasajes bíblicos
Mas ni el varón sin la mujer, ni la mujer sin el varón, en el Señor.
Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.
Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.
Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se allegará á su mujer, y serán dos en una carne.
Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
Mas á los que están juntos en matrimonio, denuncio, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se aparte del marido;
Empero el que se junta con el Señor, un espíritu es.
Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor á la mujer como á vaso más frágil, y como á herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.
Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.
Y dijo: Por tanto, el hombre dejará padre y madre, y se unirá á su mujer, y serán dos en una carne?
Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
A Euodias ruego, y á Syntychê exhorto, que sientan lo mismo en el Señor.
Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,
Porque el marido infiel es santificado en la mujer, y la mujer infiel en el marido: pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos; empero ahora son santos.
¡MIRAD cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno!
Las mujeres asimismo, honestas, no detractoras, templadas, fieles en todo.
Un cuerpo, y un Espíritu; como sois también llamados á una misma esperanza de vuestra vocación:
Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor.
Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.
Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación;
Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.
Todo voto, ó todo juramento obligándose á afligir el alma, su marido lo confirmará, ó su marido lo anulará.
Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo.
Porque como la mujer es del varón, así también el varón es por la mujer: empero todo de Dios.
¿O no sabéis que el que se junta con una ramera, es hecho con ella un cuerpo? porque serán, dice, los dos en una carne.
Del cual, todo el cuerpo compuesto y bien ligado entre sí por todas las junturas de su alimento, que recibe según la operación, cada miembro conforme á su medida toma aumento de cuerpo edificándose en amor.
Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor.
Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se juntará á su mujer.
Mas el Dios de la paciencia y de la consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús;
El marido pague á la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido.
ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres,
Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.
Solícitos á guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma: y ninguno decía ser suyo algo de lo que poseía; mas todas las cosas les eran comunes.
Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes;
Mas á causa de las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una tenga su marido.
Los diáconos sean maridos de una mujer, que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido: é igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer.
El que fuere sin crimen, marido de una mujer, que tenga hijos fieles que no estén acusados de disolución, ó contumaces.
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre Unity in Marriage, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo