Versículos bíblicos sobre El Orador
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Y él hablará por ti al pueblo; y él te será á ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.
Pasajes bíblicos
PALABRAS del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalem.
Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará á este pueblo,
Id, y estando en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida.
El espíritu de Jehová ha hablado por mí, y su palabra ha sido en mi lengua.
Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho.
Y los sacerdotes, los profetas, y todo el pueblo, oyeron á Jeremías hablar estas palabras en la casa de Jehová.
¿Será preciso contarle cuando yo hablaré? Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
El hombre deslenguado no será firme en la tierra: el mal cazará al hombre injusto para derribarle.
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
POR tanto, Job, oye ahora mis razones, y escucha todas mis palabras.
Después de ella bramará el sonido, tronará él con la voz de su magnificencia; y aunque sea oída su voz, no los detiene.
Entonces el Señor dijo de noche en visión á Pablo: No temas, sino habla, y no calles:
Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no sabemos de dónde es.
Oid con atención mi razonamiento, y mi denunciación con vuestros oídos.
Y habló Jeremías á todos los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído.
Y dijo Michêas: Si llegares á volver en paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oid, pueblos todos.
Y Michêas respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré.
Y el pueblo aclamaba: Voz de Dios, y no de hombre.
Porque los labios de los sacerdotes han de guardar la sabiduría, y de su boca buscarán la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.
Boca á boca hablaré con él, y á las claras, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová: ¿por qué pues no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?
Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: El que oye, oiga; y el que cesa, cese: porque casa rebelde son.
Y he aquí, habla públicamente, y no le dicen nada; ¿si habrán entendido verdaderamente los príncipes, que éste es el Cristo?
Y contóles Michêas todas las palabras que había oído leyendo Baruch en el libro en oídos del pueblo.
Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dice: Varones Israelitas, y los que teméis á Dios, oid:
Oid atentamente su voz terrible, y el sonido que sale de su boca.
Y Balaam respondió á Balac: He aquí yo he venido á ti: mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
He aquí, que yo lo dí por testigo á los pueblos, por jefe y por maestro á las naciones.
Y si no hubiere intérprete, calle en la iglesia, y hable á sí mismo y á Dios.
Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?
Escuchad y oid; no os elevéis: pues Jehová ha hablado.
Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da Dios el Espíritu por medida.
¿Quién de vosotros oirá esto? ¿quién atenderá y escuchará en orden al porvernir?
Allegaos á mí, oid esto; desde el principio no hablé en escondido; desde que la cosa se hizo, estuve allí: y ahora el Señor Jehová me envió, y su espíritu.
Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque hablasteis esta palabra, he aquí yo pongo en tu boca mis palabras por fuego, y á este pueblo por leños, y los consumirá.
Y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego: oisteis la voz de sus palabras, mas á excepción de oir la voz, ninguna figura visteis:
ESCUCHAD, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿no ha hablado también por nosotros? Y oyólo Jehová.
Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.
Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo del testimonio, para hablar con El, oía la Voz que le hablaba de encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines: y hablaba con él.
Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escritura recta, palabras de verdad.
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