Versículos bíblicos sobre Integridad Familiar
Lee 50 pasajes sobre Integridad Familiar, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
El que fuere sin crimen, marido de una mujer, que tenga hijos fieles que no estén acusados de disolución, ó contumaces.
Pasajes bíblicos
El justo que camina en su integridad, bienaventurados serán sus hijos después de él.
Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.
Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se juntará á su mujer.
A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.
Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
Mas á causa de las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una tenga su marido.
Las mujeres asimismo, honestas, no detractoras, templadas, fieles en todo.
Y si tú anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis derechos,
Procurando las cosas honestas, no sólo delante del Señor, mas aun delante de los hombres.
Honra á tu padre y á tu madre: y, Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre:
Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.
Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios.
Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se allegará á su mujer, y serán dos en una carne.
Porque el marido infiel es santificado en la mujer, y la mujer infiel en el marido: pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos; empero ahora son santos.
Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre.
Los diáconos sean maridos de una mujer, que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
No tomará alguno la mujer de su padre, ni descubrirá el regazo de su padre.
El convertirá el corazón de los padres á los hijos, y el corazón de los hijos á los padres: no sea que yo venga, y con destrucción hiera la tierra.
Y si el siervo dijere: Yo amo á mi señor, á mi mujer y á mis hijos, no saldré libre:
Porque Dios mandó, diciendo: Honra al padre y á la madre, y, El que maldijere al padre ó á la madre, muera de muerte.
Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre.
Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
Ahora pues, no daréis vuestras hijas á los hijos de ellos, ni sus hijas tomaréis para vuestros hijos, ni procuraréis su paz ni su bien para siempre; para que seáis corroborados, y comáis el bien de la tierra, y la dejéis por heredad á vuestros hijos para siempre.
Mas á los que están juntos en matrimonio, denuncio, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se aparte del marido;
(Porque el que no sabe gobernar su casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)
Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.
Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.
Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:
Porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra su suegra: y los enemigos del hombre son los de su casa.
Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.
Que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad;
Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.
Honra á tu padre y á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,
Porque he venido para hacer disensión del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.
Quiero pues, que las que son jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen la casa; que ninguna ocasión den al adversario para maldecir.
Y no amancillará su simiente en sus pueblos; porque yo Jehová soy el que los santifico.
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre Integridad Familiar, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo