Versículos bíblicos sobre La seguridad de la presencia de Dios
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
Pasajes bíblicos
Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él.
Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor;
Según el pacto que concerté con vosotros á vuestra salida de Egipto, así mi espíritu estará en medio de vosotros: no temáis.
En el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.
Y confiado en esto, sé que quedaré, que aun permaneceré con todos vosotros, para provecho vuestro y gozo de la fe;
Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.
Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar.
Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó.
Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.
He entendido que todo lo que Dios hace, eso será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.
Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque está á mi diestra, no seré conmovido.
Me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros.
El cual también nos ha sellado, y dado la prenda del Espíritu en nuestros corazones.
En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos.
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios;
Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida: como yo fuí con Moisés, seré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
Aunque más digas, No lo mirará; haz juicio delante de él, y en él espera.
Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro: y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.
ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.
Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.
Por el cual también tenemos entrada por la fe á esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Porque escrito está: Que á sus ángeles mandará de ti, que te guarden;
Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acogemos á trabarnos de la esperanza propuesta:
Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.
Para que tu confianza sea en Jehová, te las he hecho saber hoy á ti también.
Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor á los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros:
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.
No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.
Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de ser preso.
Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá á vosotros.
Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo y seguridad para siempre.
Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor.
La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo;
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
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