Versículos bíblicos sobre Niño
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios.
Pasajes bíblicos
Y llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos,
Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos.
Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios.
Y tomando un niño, púsolo en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice:
Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían á los que los presentaban.
Y pondréles mozos por príncipes, y muchachos serán sus señores.
Y Judá dijo: Tómeselo para sí, porque no seamos menospreciados: he aquí yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste.
Aun los muchachos me menospreciaron: en levantándome, hablaban contra mí.
De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fuí hombre hecho, dejé lo que era de niño.
De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su obra fuere limpia y recta.
Y yo dije: ¡Ah! ¡ah! ¡Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.
Mas vuestros chiquitos, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.
Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.
Y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y despedazólo como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano: y no dió á entender á su padre ni á su madre lo que había hecho.
Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
Así que, cualquiera que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos.
Venid, hijos, oidme; el temor de Jehová os enseñaré.
Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:
Mas Jesús, viendo los pensamientos del corazón de ellos, tomó un niño, y púsole junto á sí,
Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.
La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la hará alejar de él.
Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron.
Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe.
Y el niño crecía, y fortalecíase, y se henchía de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.
Quita pues el enojo de tu corazón, y aparta el mal de tu carne: porque la mocedad y la juventud son vanidad.
Y vuestros chiquitos, de los cuales dijisteis serán por presa, y vuestros hijos que no saben hoy bueno ni malo, ellos entrarán allá, y á ellos la daré, y ellos la heredarán.
HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.
Y Elcana se volvió á su casa en Ramatha; y el niño ministraba á Jehová delante del sacerdote Eli.
Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.
SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados:
Y tomó Isaí un asno cargado de pan, y una vasija de vino y un cabrito, y enviólo á Saúl por mano de David su hijo.
Y Manoa tomó un cabrito de las cabras y un presente, y sacrificólo sobre una peña á Jehová: y el ángel hizo milagro á vista de Manoa y de su mujer.
Y todos tus hijos serán enseñados de Jehová; y multiplicará la paz de tus hijos.
Después subió de allí á Beth-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
Y alzó sus ojos, y vió las mujeres y los niños, y dijo: ¿Qué te tocan éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado á tu siervo.
Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.
Que cualquiera que participa de la leche, es inhábil para la palabra de la justicia, porque es niño;
Y Judá envió el cabrito de las cabras por mano de su amigo el Adullamita, para que tomase la prenda de mano de la mujer; mas no la halló.
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