Versículos bíblicos sobre Struggle for Acceptance
Lee 50 pasajes sobre Struggle for Acceptance, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha levantado.
Pasajes bíblicos
Teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís estar en mí.
Diré á Dios: no me condenes; hazme entender por qué pleiteas conmigo.
Pero si alguno padece como Cristiano, no se avergüence; antes glorifique á Dios en esta parte.
Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.
Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;
Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? mas si haciendo bien sois afligidos, y lo sufrís, esto ciertamente es agradable delante de Dios.
Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.
Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.
Porque Cristo no se agradó á sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre mí.
Reducid pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando.
¿Hablo yo á algún hombre? y ¿por qué no se ha de angustiar mi espíritu?
Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:
Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, y cesará el pleito y la afrenta.
Mas primero es necesario que padezca mucho, y sea reprobado de esta generación.
Por tanto procuramos también, ó ausentes, ó presentes, serle agradables:
De este tal me gloriaré, mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas.
Porque si nuestro corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas.
Recibidle pues en el Señor con todo gozo; y tened en estima á los tales:
Porque el que en esto sirve á Cristo, agrada á Dios, y es acepto á los hombres.
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias?
Sino que de cualquiera nación que le teme y obra justicia, se agrada.
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
Que por esto aun trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, el cual es Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.
Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesús.
Porque ¿quién te distingue? ¿ó qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿de qué te glorías como si no hubieras recibido?
Y díjoles: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.
Empero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.
Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.
Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso.
Yo he sido para ellos objeto de oprobio; mirábanme, y meneaban su cabeza.
Que si nos examinásemos á nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados.
Pero si tenéis envidia amarga y contención en vuestros corazones, no os gloriéis, ni seáis mentirosos contra la verdad:
Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.
Ya me habéis vituperado diez veces: ¿no os avergonzáis de descomediros delante de mí?
Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisiereis.
Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fué reprobado (que no halló lugar de arrepentimiento), aunque la procuró con lágrimas.
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre Struggle for Acceptance, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo