Versículos bíblicos sobre Superando la Infertilidad
Lee 50 pasajes sobre Superando la Infertilidad, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Porque está escrito: Alégrate, estéril, que no pares: prorrumpe y clama, la que no estás de parto; porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.
Pasajes bíblicos
Bendito serás más que todos los pueblos: no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus bestias.
Porque si en vosotros hay estas cosas, y abundan, no os dejarán estar ociosos, ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Y oró Isaac á Jehová por su mujer, que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y díjole: He aquí que tú eres estéril, y no has parido; mas concebirás y parirás un hijo.
Entonces Abraham oró á Dios; y Dios sanó á Abimelech y á su mujer, y á sus siervas, y parieron.
El hace habitar en familia á la estéril, gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.
Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido.
Díjole también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu linaje, que no será contado á causa de la muchedumbre.
Y vió Jehová que Lea era aborrecida, y abrió su matriz: pero Rachêl era estéril.
ALÉGRATE, oh estéril, la que no paría; levanta canción, y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto: porque más son los hijos de la dejada que los de la casada, ha dicho Jehová.
No trabajarán en vano, ni parirán para maldición; porque son simiente de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.
Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.
Porque ninguna cosa es imposible para Dios.
Y él les dijo: Lo que es imposible para con los hombres, posible es para Dios.
Mas vosotros fructificad, y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.
No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo cumpliré el número de tus días.
Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros,
Y concibió, y parió un hijo: y dijo: Quitado ha Dios mi afrenta:
Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe.
He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.
El creyó en esperanza contra esperanza, para venir á ser padre de muchas gentes, conforme á lo que le había sido dicho: Así será tu simiente.
Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, y tu prole como la hierba de la tierra.
Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:
Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
Y Dios hizo bien á las parteras: y el pueblo se multiplicó, y se corroboraron en gran manera.
Y los hijos se combatían dentro de ella; y dijo: Si es así ¿para qué vivo yo? Y fué á consultar á Jehová.
Y mirándolos Jesús, les dijo: Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible.
Y no penséis decir dentro de vosotros: A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos á Abraham aun de estas piedras.
Booz pues tomó á Ruth, y ella fué su mujer; y luego que entró á ella, Jehová le dió que concibiese y pariese un hijo.
Mas Sarai fué estéril, y no tenía hijo.
Y tú has dicho: Yo te haré bien, y pondré tu simiente como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud.
¿Yo que hago parir, no pariré? dijo Jehová. ¿Yo que hago engendrar, seré detenido? dice el Dios tuyo.
Y había un hombre de Sora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, que nunca había parido.
Diciendo: De cierto te bendeciré bendiciendo, y multiplicando te multiplicaré.
Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.
Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento.
Porque yo derramaré aguas sobre el secadal, y ríos sobre la tierra árida: mi espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos:
Porque el Señor no desechará para siempre:
Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis á decir en vosotros mismos: Tenemos á Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham.
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre Superando la Infertilidad, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo