Versículos bíblicos sobre Welcoming
Lee 50 pasajes sobre Welcoming, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.
Pasajes bíblicos
Y cuando llegamos á Jerusalem, los hermanos nos recibieron de buena voluntad.
En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz sea á esta casa.
Recibidle pues en el Señor con todo gozo; y tened en estima á los tales:
Hospedaos los unos á los otros sin murmuraciones.
Y viniendo á casa, junta á los amigos y á los vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido.
Bendito el que viene en nombre de Jehová: desde la casa de Jehová os bendecimos.
Y díjole: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? yo he limpiado la casa, y el lugar para los camellos.
El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante.
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;
Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban.
Y dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos á entrar, para que se llene mi casa.
PORQUE, hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra entrada á vosotros no fué vana:
Y como Pedro entró, salió Cornelio á recibirle; y derribándose á sus pies, adoró.
No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Amaréis pues al extranjero: porque extranjeros fuisteis vosotros en tierra de Egipto.
Entonces Pedro, descendiendo á los hombres que eran enviados por Cornelio, dijo: He aquí, yo soy el que buscáis: ¿cuál es la causa por la que habéis venido?
Serán traídas con alegría y gozo: entrarán en el palacio del rey.
Y bendijo el pueblo á todos los varones que voluntariamente se ofrecieron á morar en Jerusalem.
Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.
Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.
Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que estaban cerca:
Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
Y como fué tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús, y púsose en medio, y díjoles: Paz á vosotros.
Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.
Y al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo llamado á sus parientes y los amigos más familiares.
Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará:
A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado á su Hijo, le envió para que os bendijese, á fin de que cada uno se convierta de su maldad.
Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:
Y hablando con él, entró, y halló á muchos que se habían juntado.
Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos?
Asimismo á la iglesia de su casa. Saludad á Epeneto, amado mío, que es las primicias de Acaya en Cristo.
Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.
El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.
Y los que espiaban vieron un hombre que salía de la ciudad, y dijéronle: Muéstranos ahora la entrada de la ciudad, y haremos contigo misericordia.
En olor de suavidad os aceptaré, cuando os hubiere sacado de entre los pueblos, y os hubiere juntado de las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros á los ojos de las gentes.
Y él os mostrará un gran cenáculo ya preparado: aderezad para nosotros allí.
Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid:
Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande.
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre Welcoming, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo