Versículos bíblicos sobre Balanzas
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
¿Seré limpio con peso falso, y con bolsa de engañosas pesas?
Pasajes bíblicos
Al dar peso al viento, y poner las aguas por medida;
Abominación son á Jehová las pesas dobles; y el peso falso no es bueno.
EL peso falso abominación es á Jehová: mas la pesa cabal le agrada.
Péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi integridad.
Peso y balanzas justas son de Jehová: obra suya son todas las pesas de la bolsa.
Yo pues, pondré anzuelos en tus mejillas, y pegaré los peces de tus ríos á tus escamas, y te sacaré de en medio de tus ríos, y todos los peces de tus ríos saldrán pegados á tus escamas.
La gloria de su vestido son escudos fuertes, cerrados entre sí estrechamente.
Doble pesa y doble medida, abominación son á Jehová ambas cosas.
¿Quién midió las aguas con su puño, y aderezó los cielos con su palmo, y con tres dedos allegó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza, y con peso los collados?
Por cuenta y por peso todo: y se apuntó todo aquel peso en aquel tiempo.
Y luego le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al punto la vista: y levantándose, fué bautizado.
Peso de justicia, y epha de justicia, y bato de justicia, tendréis.
Y vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha hecho cinco minas.
Y vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.
No hagáis agravio en juicio, en medida de tierra, ni en peso, ni en otra medida.
Y dió oro por peso para lo de oro, para todos los vasos de cada servicio: y plata por peso para todos los vasos, para todos los vasos de cada servicio.
¿SACARÁS tú al leviathán con el anzuelo, ó con la cuerda que le echares en su lengua?
Cuando ellos andaban, andaban ellas; y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.
No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica.
Y haces que sean los hombres como los peces de la mar, como reptiles que no tienen señor?
Balanzas justas, pesas justas, epha justo, é hin justo tendréis: Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
Y TÚ, hijo del hombre, tómate un cuchillo agudo, una navaja de barbero toma, y hazla pasar sobre tu cabeza y tu barba: tómate después un peso de balanza, y reparte los pelos.
Dijo, y vinieron enjambres de moscas, y piojos en todo su término.
Bien que por esos medios castiga á los pueblos, á la multitud da comida.
Las dos columnas, un mar, y las basas que Salomón había hecho para la casa de Jehová: no había peso de todos estos vasos.
He aquí que las naciones son reputadas como la gota de un acetre, y como el orín del peso: he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.
No tendrás en tu casa epha grande y epha pequeño.
Y él dijo: Esta es la Maldad; y echóla dentro del epha, y echó la masa de plomo en su boca.
¿Soy yo la mar, ó ballena, que me pongas guarda?
Y las columnas del atrio alrededor, y sus basas, y sus estacas, y sus cuerdas con todos sus instrumentos, y todo su servicio; y contaréis por sus nombres todos los vasos de la guarda de su cargo.
Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de él.
Sacará á todos con anzuelo, cogerálos con su red, y juntarálos en su aljerife: por lo cual se holgará y hará alegrías.
Y vuestro temor y vuestro pavor será sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se moverá en la tierra, y en todos los peces del mar: en vuestra mano son entregados.
Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían de la mar.
Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: oh Jehová, al hombre y al animal conservas.
Pesé pues en manos de ellos seiscientos y cincuenta talentos de plata, y vasos de plata por cien talentos, y cien talentos de oro;
Tú hendiste la mar con tu fortaleza: quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.
Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es la de los hombres, y otra carne la de los animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves.
Pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras: mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.
Y dentro, ganchos de un palmo, dispuestos por todo alrededor; y sobre las mesas la carne de la ofrenda.
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