Versículos bíblicos sobre Cuidado de los Ancianos
Lee 50 pasajes sobre Cuidado de los Ancianos, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
Pasajes bíblicos
Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo: yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.
Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor: Yo Jehová.
Oye á tu padre, á aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia.
Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;
¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
Le fué dicho que el mayor serviría al menor.
Antes fuimos blandos entre vosotros como la que cría, que regala á sus hijos:
Tómale, y mira por él, y no le hagas mal ninguno; antes harás con él como él te dijere.
NO reprendas al anciano, sino exhórtale como á padre: á los más jóvenes, como á hermanos;
De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más mozo, te ceñías, é ibas donde querías; mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará á donde no quieras.
Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doblada honra; mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
Mas desde los cincuenta años volverán del oficio de su ministerio, y nunca más servirán:
Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Las viejas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:
Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.
Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.
Y verás competidor en el tabernáculo, en todas las cosas en que hiciere bien á Israel; y en ningún tiempo habrá viejo en tu casa.
Llamó á todo Israel, á sus ancianos, á sus príncipes, á sus jueces y á sus oficiales, y díjoles: Yo soy ya viejo y entrado en días:
Honra á tu padre y á tu madre: y, Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
Andad en sabiduría para con los extraños, redimiendo el tiempo.
Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.
Era ya Eli de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían entenebrecido, de modo que no podía ver.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aun han de morar viejos y viejas en las plazas de Jerusalem, y cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días.
Honra á tu padre y á tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.
Contra el anciano no recibas acusación sino con dos ó tres testigos.
Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.
También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan desordenadamente, que consoléis á los de poco ánimo, que soportéis á los flacos, que seáis sufridos para con todos.
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
Pero si alguna viuda tuviere hijos, ó nietos, aprendan primero á gobernar su casa piadosamente, y á recompensar á sus padres: porque esto es lo honesto y agradable delante de Dios.
No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad.
Porque ¿para qué yo habría menester la fuerza de sus manos, en los cuales había perecido con el tiempo?
Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos?
Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Los mozos me veían, y se escondían; y los viejos se levantaban, y estaban en pie;
POR lo cual teniendo nosotros esta administración según la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos;
Y como oyó hablar de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.
Así como sabéis de qué modo exhortábamos y consolábamos á cada uno de vosotros, como el padre á sus hijos,
Recibidle pues en el Señor con todo gozo; y tened en estima á los tales:
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre Cuidado de los Ancianos, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo