Versículos bíblicos sobre Discernimiento
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
AMADOS, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios: porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo.
Pasajes bíblicos
Y enseñarán á mi pueblo á hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán á discernir entre lo limpio y lo no limpio.
Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe;
Y harále entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oyeren sus oídos;
Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.
Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.
Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado;
Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.
Entonces os tornaréis, y echaréis de ver la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve á Dios y el que no le sirve.
Considera lo que digo; y el Señor te dé entendimiento en todo.
Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
Porque á la verdad, á éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; á otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
Por tanto, no seáis imprudentes, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
Examinadlo todo; retened lo bueno.
Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no hubiere hablado?
Y para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio;
Yo he rodeado con mi corazón por saber, y examinar, é inquirir la sabiduría, y la razón; y por conocer la maldad de la insensatez, y el desvarío del error;
El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; y la ciencia de los santos es inteligencia.
Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones.
Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia.
Entonces entenderás justicia, juicio, y equidad, y todo buen camino.
Todo camino del hombre es recto en su opinión: mas Jehová pesa los corazones.
Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas.
No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon á los que anduvieron en ellas.
Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente.
Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones: y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Así que vosotros, oh amados, pues estáis amonestados, guardaos que por el error de los abominables no seáis juntamente extraviados, y caigáis de vuestra firmeza.
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos.
Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;
Porque su Dios le instruye, y le enseña á juicio;
No juzguéis según lo que parece, mas juzgad justo juicio.
Y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instruído por la ley;
Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;
El consejo te guardará, te preservará la inteligencia:
Compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza, y la inteligencia.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?
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