Versículos bíblicos sobre Edad
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
No habrá más allí niño de días, ni viejo que sus días no cumpla: porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años, será maldito.
Pasajes bíblicos
Y FUÉ la vida de Sara ciento veintisiete años: tantos fueron los años de la vida de Sara.
Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte:
Mas desde los cincuenta años volverán del oficio de su ministerio, y nunca más servirán:
Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años.
Murió pues Job viejo, y lleno de días.
Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.
He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos; ni se puede rastrear el número de sus años.
Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años.
Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo: yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.
He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
Y era Abraham de cien años, cuando le nació Isaac su hijo.
Porque el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad, era de más de cuarenta años.
Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.
Llamó á todo Israel, á sus ancianos, á sus príncipes, á sus jueces y á sus oficiales, y díjoles: Yo soy ya viejo y entrado en días:
Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham?
Y era Moisés de edad de ciento y veinte años cuando murió: sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.
Y díjoles: De edad de ciento y veinte años soy hoy día; no puedo más salir ni entrar: á más de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán.
Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio:
Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio;
Era ya Eli de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían entenebrecido, de modo que no podía ver.
Fueron, pues, todos los días de Mathusalam, novecientos sesenta y nueve años; y murió.
Generación va, y generación viene: mas la tierra siempre permanece.
Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.
Y ABRAHAM era viejo, y bien entrado en días; y Jehová había bendecido á Abraham en todo.
Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió.
Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el servicio, y tener cargo de obra en el tabernáculo del testimonio;
Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos.
Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio.
Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años.
Y en mitad de la siesta se levantará bonanza; resplandecerás, y serás como la mañana:
Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;
Y dijo Faraón á Jacob: ¿Cuántos son los días de los años de tu vida?
Y SIENDO Josué ya viejo, entrado en días, Jehová le dijo: Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún muy mucha tierra por poseer.
Y ACONTECIÓ, pasados muchos días después que Jehová dió reposo á Israel de todos sus enemigos al contorno, que Josué, siendo viejo, y entrado en días,
Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años: y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años.
Mas Joiada envejeció, y murió harto de días: de ciento y treinta años era cuando murió.
Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras á Moisés, cuando Israel andaba por el desierto: y ahora, he aquí, soy hoy día de ochenta y cinco años:
Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor: Yo Jehová.
Y era Aarón de edad de ciento y veinte y tres años, cuando murió en el monte de Hor.
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