Versículos bíblicos sobre Grieving
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
Pasajes bíblicos
No lloréis al muerto, ni de él os condolezcáis: llorad amargamente por el que va; porque no volverá jamás, ni verá la tierra donde nació.
Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.
Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.
Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte.
Antes si afligiere, también se compadecerá según la multitud de sus misericordias.
También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo.
Los que le quedaren, en muerte serán sepultados; y no llorarán sus viudas.
Las viudas enviaste vacías, y los brazos de los huérfanos fueron quebrados.
Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
Entonces David y la gente que con él estaba, alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar.
Bendito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación,
Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque me ha añadido Jehová tristeza sobre mi dolor; trabajé en mi gemido, y no he hallado descanso.
El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; mas volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
Visto he sus caminos, y le sanaré, y le pastorearé, y daréle consolaciones, á él y á sus enlutados.
Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.
¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Yo empero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.
Mas su carne sobre él se dolerá, y entristecerse ha en él su alma.
De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará: empero aunque vosotros estaréis tristes, vuestra tristeza se tornará en gozo.
Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente.
Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
Resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de los muertos.
Mi espíritu fué turbado, yo Daniel, en medio de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron.
El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran.
Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.
Ella con amargura de alma oró á Jehová, y lloró abundantemente.
Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Y oyendo la mujer de Uría que su marido Uría era muerto, hizo duelo por su marido.
Porque los que viven saben que han de morir: mas los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.
En ello, hermanos, recibimos consolación de vosotros en toda nuestra necesidad y aflicción por causa de vuestra fe:
Desfallecieron mis ojos por tu palabra, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
Has tornado mi endecha en baile; desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.
Como aquel á quien consuela su madre, así os consolaré yo á vosotros, y en Jerusalem tomaréis consuelo.
Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.
Porque tenía gran deseo de ver á todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.
Mas Dios, que consuela á los humildes, nos consoló con la venida de Tito:
Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque yo tengo de descender á mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y llorólo su padre.
Por esta causa yo lloro; mis ojos, mis ojos fluyen aguas; porque se alejó de mí consolador que dé reposo á mi alma: mis hijos son destruídos, porque el enemigo prevaleció.
Y haránse por ti calva, y se ceñirán de sacos, y endecharán por ti endechas amargas, con amargura de alma.
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