Versículos bíblicos sobre Liberarse
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.
Pasajes bíblicos
Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
¿No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres á los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos; y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar el rostro alto.
Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas.
Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyundas.
(Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)
Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.
Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores: quebróse el lazo, y escapamos nosotros.
De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos á voluntad de él.
Envió el rey, y soltóle; el señor de los pueblos, y desatóle.
Yo soy JEHOVÁ tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.
Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones.
Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de siervos.
Y será en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extraños no lo volverán más á poner en servidumbre,
Y vosotros volveos, y partíos al desierto camino del mar Bermejo.
Porque yo por la ley soy muerto á la ley, para vivir á Dios.
Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalem; suéltate de las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sión.
Pero si el infiel se aparta, apártese: que no es el hermano ó la hermana sujeto á servidumbre en semejante caso; antes á paz nos llamó Dios.
Y cuando lo despidieres libre de ti, no lo enviarás vacío:
Y andaré en anchura, porque busqué tus mandamientos.
Para que abras ojos de ciegos, para que saques de la cárcel á los presos, y de casas de prisión á los que están de asiento en tinieblas.
Entonces fué hecho de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se movían; y luego todas las puertas se abrieron, y las prisiones de todos se soltaron.
Porque cuando fuisteis siervos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
Que también las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupción en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Guárdate que no te olvides de Jehová, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de siervos.
Mas venida la fe, ya no estamos bajo ayo;
Y librar á los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos á servidumbre.
¿Eres llamado siendo siervo? no se te dé cuidado: mas también si puedes hacerte libre, procúralo más.
Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro.
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
No será así: id ahora vosotros los varones, y servid á Jehová: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón.
Y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia.
Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.
El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca á los aprisionados con grillos: mas los rebeldes habitan en sequedad.
Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.
Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
Para que digas á los presos: Salid; y á los que están en tinieblas: Manifestaos. En los caminos serán apacentados, y en todas las cumbres serán sus pastos.
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