Versículos bíblicos sobre Milano
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Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
El milano, y el buitre según su especie;
Pasajes bíblicos
Y el ixio, y el buitre, y el milano según su especie,
Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro.
Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento.
Subió sobre el querubín, y voló: aparecióse sobre las alas del viento.
Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; entre las ramas dan voces.
Como el águila despierta su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas:
¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿labrará los valles en pos de ti?
Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban; cada uno caminaba en derecho de su rostro.
¿Quiénes son estos que vuelan como nubes, y como palomas á sus ventanas?
El rastro del águila en el aire; el rastro de la culebra sobre la peña; el rastro de la nave en medio de la mar; y el rastro del hombre en la moza.
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad.
Edificó su casa como la polilla, y cual cabaña que el guarda hizo.
Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:
De fino lino bordado de Egipto fué tu cortina, para que te sirviese de vela; de cárdeno y grana de las islas de Elisah fué tu pabellón.
Porque así ha dicho Jehová: He aquí que como águila volará, y extenderá sus alas á Moab.
Bramaban entre las matas, y se reunían debajo de las espinas.
Y fué otra grande águila, de grandes alas y de muchas plumas; y he aquí que esta vid juntó cerca de ella sus raíces, y extendió hacia ella sus ramos, para ser regada por ella por los surcos de su plantío.
Atóla el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.
Pasaron cual navíos veloces: como el águila que se arroja á la comida.
Y TORNÉME, y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un rollo que volaba.
Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.
Y debajo de la expansión estaban las alas de ellos derechas la una á la otra; á cada uno dos, y otras dos con que se cubrían sus cuerpos.
Cuando fueren, extenderé sobre ellos mi red, hacerlos he caer como aves del cielo; castigarélos conforme á lo que se ha oído en sus congregaciones.
Sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos: por tanto vosotros huiréis. Sobre ligeros cabalgaremos: por tanto serán ligeros vuestros perseguidores.
Mas después de sembrado, sube, y se hace la mayor de todas las legumbres, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan morar bajo su sombra.
Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores: quebróse el lazo, y escapamos nosotros.
Sacará á todos con anzuelo, cogerálos con su red, y juntarálos en su aljerife: por lo cual se holgará y hará alegrías.
Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.
Y cuando se paraban y aflojaban sus alas, oíase voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas.
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?
¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo.
¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta,
Y el somormujo, y el calamón, y el corvejón,
Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la bocina;
Hijo del hombre, ¿qué es el palo de la vid más que todo palo? ¿qué es el sarmiento entre los maderos del bosque?
Y la cigüeña, y la garza según su especie, y la abubilla, y el murciélago.
Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! volaría yo, y descansaría.
Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde que partieron del campo.
Y vió el cielo abierto, y que descendía un vaso, como un gran lienzo, que atado de los cuatro cabos era bajado á la tierra;
Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él.
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