Versículos bíblicos sobre El Gran Abismo
Lee 50 pasajes sobre El Gran Abismo, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Esta colección es un punto de partida, no un recuento de todos los pasajes pertinentes de la Biblia.
Asimismo esta gran mar y ancha de términos: en ella pescados sin número, animales pequeños y grandes.
Pasajes bíblicos
¿No eres tú el que secó la mar, las aguas del grande abismo; el que al profundo de la mar tornó en camino, para que pasasen los redimidos?
El junta como en un montón las aguas de la mar: él pone en depósitos los abismos.
He aquí que sobre él extiende su luz, y cobija con ella las raíces de la mar.
Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
Las aguas lo hicieron crecer, encumbrólo el abismo: sus ríos iban alrededor de su pie, y á todos los árboles del campo enviaba sus corrientes.
El Señor Jehová me mostró así: y he aquí, llamaba para juzgar por fuego el Señor Jehová; y consumió un gran abismo, y consumió una parte de la tierra.
El abismo dice: No está en mí: y la mar dijo: Ni conmigo.
No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
Y las aguas prevalecieron mucho en extremo sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.
Viéronte, y tuvieron temor los montes: pasó la inundación de las aguas: el abismo dió su voz, la hondura alzó sus manos.
Ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en el profundo.
Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
Viéronte las aguas, oh Dios; viéronte las aguas, temieron; y temblaron los abismos.
Todo lo que quiso Jehová, ha hecho en los cielos y en la tierra, en las mares y en todos los abismos.
Y dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oiste.
Entonces aparecieron los manantiales de la mar, y los fundamentos del mundo fueron descubiertos, á la reprensión de Jehová, al resoplido del aliento de su nariz.
Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; paráronse las corrientes como en un montón; los abismos se cuajaron en medio de la mar.
Hace hervir como una olla la profunda mar, y tórnala como una olla de ungüento.
Y será que junto á él estarán pescadores; y desde En-gadi hasta En-eglaim será tendedero de redes: en su clase será su pescado como el pescado de la gran mar, mucho en gran manera.
Las aguas se endurecen á manera de piedra, y congélase la haz del abismo.
Grande es Jehová y digno de suprema alabanza: y su grandeza es inescrutable.
Hasme puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras.
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, é inescrutables sus caminos!
Rompió la mar, é hízolos pasar; é hizo estar las aguas como en un montón.
Quince codos en alto prevalecieron las aguas; y fueron cubiertos los montes.
Porque ciertamente allí será Jehová para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera, ni por él pasará grande navío.
Puso tinieblas alrededor de sí á modo de pabellones; aguas negras y espesas nubes.
Entonces haré asentarse sus aguas, y haré ir sus ríos como aceite, dice el Señor Jehová.
Y dividiste la mar delante de ellos, y pasaron por medio de ella en seco; y á sus perseguidores echaste en los profundos, como una piedra en grandes aguas.
Alabad á Jehová, de la tierra los dragones y todos los abismos;
Así dice Jehová, el que da camino en la mar, y senda en las aguas impetuosas;
Lejos está lo que fué; y lo muy profundo ¿quién lo hallará?
Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.
Empero Dios nos lo reveló á nosotros por el Espíritu: porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
Y crió Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva que anda arrastrando, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie: y vió Dios que era bueno.
Que dice al profundo: Sécate, y tus ríos haré secar;
Y echando la sonda, hallaron veinte brazas; y pasando un poco más adelante, volviendo á echar la sonda, hallaron quince brazas.
En la mar fué tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.
¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
Y le rogaban que no les mandase ir al abismo.
Coincidencias automáticas. Compruebe cada pasaje en su contexto. Acerca de
Lee 50 pasajes sobre El Gran Abismo, copia un versículo o abre su capítulo para conocer el contexto.
Leer capítulo